cambiar de pala

Cuándo se debe cambiar la pala de pádel

La pala de pádel tiene un impacto en tu juego mayor de lo que se podría esperar en un primer momento. Por eso, es importante prestar atención al estado que se encuentra, es decir si tiene arañazos, golpes o algún defecto que pueda tener impacto en tu juego. Cualquier pala de pádel tiene una vida útil. Lo aconsejable es ir mejorándola y cambiándola cuando sea necesario.

Muchos jugadores tienen dudas de cuándo hay que cambiar una pala de pádel. Por eso, en este post te contamos todo lo que necesitas saber para que sepas cuándo debes hacerlo y cuál es el momento clave.

Factores para el cambio de tu pala de pádel

No todas las palas de pádel se desgastan a la misma velocidad, existiendo diferentes factores que influyen en su velocidad de desgaste y, por lo tanto, en su vida útil. Hay que valorar tanto el modelo, la marca, el diseño, el uso que se le vaya a dar, y la dinámica de juego. Pero lo más importante es:

Frecuencia de uso

La frecuencia de uso de una pala de pádel tiene un gran impacto en su desgaste. Cuanto mayor sea, antes se deberá cambiar la pala de pádel. Normalmente si juegas una o dos veces por semana, puedes emplearla durante aproximadamente un año.

En cambio, si sueles practicar pádel una media de 4 veces por semana, tendrás que cambiar de pala cada 6 meses.

Vida de la pala

Aunque no juegues frecuentemente, los materiales de los que está hecha la pala tienden a perder propiedades, perjudicando a tu juego. Normalmente, esto suele ocurrir pasado un año, por lo que te recomendamos que empieces a pensar en cambiar tu pala de pádel pasado ese tiempo si realmente vas a volver a darle uso en las pistas.

Materiales de la pala

Los materiales empleados en la fabricación de la pala no influyen únicamente en tu juego, sino que también tienen bastante importancia cuando se habla de durabilidad. Por ejemplo, las palas de carbono para pádel son mucho más resistentes que las de fibra de vidrio.

Indicadores de que es necesario cambiar la pala de pádel

Si tienes dudas sobre si debes cambiar la pala de pádel, no te preocupes, hay ciertas señales que te indican que es el momento de comprar una nueva.

Vibraciones

Con el desgaste, las palas de pádel no reducen de igual forma las vibraciones de los golpes. Por lo que las sentirás mucho más, provocando un mayor cansancio, puesto que tendrás que emplear una mayor fuerza para golpear la pelota.

Grietas

La aparición de grietas es una señal inequívoca de que es necesario realizar un cambio de pala. Puesto que si se sigues utilizándola, la grieta crecerá hasta llegar a su núcleo, dejándola totalmente inservible.

Potencia

Otro aspecto que indica que debes cambiar tu pala pádel es la pérdida de potencia en el golpeo. Esto se produce porque la goma de la pala conforme se desgasta pierde fuerza y precisión, provocando la necesidad de usar mucha más fuerza en tus golpeos.

Coloración

Los cambios en los colores de una pala se asocian a una pérdida de cualidades de los materiales. Una señal clara de esto es la aparición de colores amarillentos o verdosos en la pala.

Cómo cuidar tu pala de pádel

Aunque es inevitable que tu pala de pádel se desgaste, puedes conseguir que este tiempo sea mayor si la cuidas de forma adecuada. Sobre las recomendaciones para cuidar una pala de pádel conviene destacar las siguientes.

Altas temperaturas

Si quieres alargar el tiempo antes de cambiar tu pala de pádel, te recomendamos que evites someterla a altas temperaturas y a la exposición del sol, puesto que esto solo hará que el desgaste sea mucho mayor.

Seca siempre la pala

La humedad aumenta el ritmo de desgaste, por lo que, si ves que está mojada, sécala bien antes de guardarla en su funda.

Protectores de palas

Los protectores de marco en pádel son un elemento de gran utilidad para aumentar la resistencia de tu pala, especialmente si esta recibe muchos golpes mientras juegas.

Esperamos que estos consejos te sirvan para detectar cuando debes cambiar tu pala de pádel y tu juego no se vea afectado por jugar con una que no se encuentra en un estado óptimo.